El hortelano del futuro, de la ciencia ficción a la realidad

drones-agriculturaEl trabajo en el campo sufrirá innumerables cambios en los próximos años, que seguramente mis abuelos y mis padres, dedicados gran parte de su vida al mundo vitivinícola y ganadero, considerarían ciencia ficción.

En la parte que a mí me interesa, la capacidad de automatización y sensorización se manifiesta prácticamente sin límites.

La IOT y sus sistemas derivados nos permitirán disponer de dispositivos tecnológicos de alerta temprana para detección de hielo, viento, inundación, fuego, etc. Esto nos dará la oportunidad de tomar medidas antes de que ocurra un evento de este tipo. Podremos hacer un uso más eficiente de los recursos naturales, como el agua y el sol, y también optimizaremos de forma ostensible la energía, que muy probablemente provendrá de una fuente sostenible.

Seguramente lo primero que hará un agricultor del futuro cuando se levante, será echar un vistazo a su computadora central y analizar los parámetros de control de su explotación agrícola ganadera. Podrá ver, por ejemplo, datos sobre los niveles de los comederos del ganado, la cantidad de ingesta, la huella de la zona de pasto o los niveles de agua de depósitos para abrevar.

Durante el día, y con un sencillo dispositivo que utilizará también para su vida personal, podrá estar al tanto de los parámetros que previamente ha prefijado como eventos de interés y que le van a ayudar a gestionar su trabajo a través de sencillas notificaciones.

Otro mundo que se le abre al hortelano del futuro es la capacidad de comercializar él mismo sus propios productos a través de internet y controlar su trazabilidad hasta el mismo instante en que lleguen a sus clientes. Esta parte es muy importante y contribuirá a que el productor controle mejor sus costes y sus márgenes y pueda ser mucho más competitivo sin depender de intermediarios que convierten a los agricultores en el eslabón más débil del sector primario.

La utilización de drones será algo muy habitual, que reportará infinitas posibilidades de control y mejora de una manera muy económica. Permitirá hacer análisis visuales, toma de datos medioambientales, suministro de tratamientos para plagas… En la parte ganadera, los drones serán excelentes pastores y aportarán fácilmente un control del ganado a golpe de joystick.

Seguramente el hortelano del futuro será una persona mucho más formada y preparada para acometer los grandes retos de un sector que si mis antepasados levantaran la cabeza, no reconocerían ni de lejos.