Mayday, mayday: Alerta Temprana Incendio Forestal

dron-incencio-forestalArtículo original de José Antonio Ferreira, publicado en La Región en la edición del domingo 28 de enero de 2018

En el mundo sanitario, los médicos lo tienen claro desde hace ya muchos años, cuando acuñaron la inteligente frase “Mejor prevenir que curar”. Ese principio también lo podemos aplicar a la lacra que suponen para Galicia los incendios forestales.

Independientemente de que tienen que existir medios reactivos que permitan la extinción de incendios forestales, debemos tener muy claro, en mi opinión, que las claves en la lucha contra los incendios pasan por dos factores fundamentales. El primero es la planificación y limpieza de los bosques, y el segundo es un sistema de futuro que yo he denominado ATIF. Este acrónimo se corresponde con Alerta Temprana Incendio Forestal.

En el primer factor no voy a entrar, ya que hay personas en Galicia que saben y defienden la planificación y limpieza de los montes como la piedra angular de la extinción de incendios, y en eso estoy muy de acuerdo. El único matiz es que habría que añadir la aportación de nuevas tecnologías que hasta ahora no se han utilizado para estas lides y que se pueden emplear de una forma coordinada. Se trataría de combinar el Internet de las Cosas (IoT), el Big Data, los drones y la inteligencia artificial.

Estas tecnologías confluirían en un software que podría realizar el análisis en cuestión de segundos y que constaría de cuatro fases.

Capacidad de sensorización

La capacidad de conseguir datos medibles a través de sensores, con un coste más que razonable, es algo que ya está aportando el Internet de las Cosas en otras áreas. Los avances en este terreno están siendo enormes, con muchas empresas en todo el mundo que están trabajando y desarrollando cada vez más soluciones.

En el caso de la lucha contra incendios, hay dispositivos que pueden detectar parámetros como el nivel de CO2, de monóxido de carbono, de humedad relativa o la velocidad del viento en cada una de las zonas. En función de los sensores que se puedan implantar por metro cuadrado y del nivel de atomización, serán más o menos exactas las mediciones. Esta tecnología ya existe y cada día los sensores son más exactos, más pequeños y consumen menos batería en su funcionamiento, hasta el punto de que llegará un momento en que se alimenten de forma exclusiva por energía solar. Esa será la clave para poder montar un sistema muy duradero y despreocuparse de su mantenimiento hasta que el sensor deje de funcionar por otro tipo de circunstancias relacionadas con su vida útil, como puede ser una rotura o avería.

Bases de datos

En una segunda fase es fundamental contar con una base de datos que beba de fuentes de información veraz, masiva y dispar. Además de los datos proporcionados por los dispositivos IOT (como decíamos, la sensorización), esa información se podrá comparar con otra información que ya esté en la red y que proceda de otro tipo de fuentes, como puede ser la AEMET.

Drones

La inmediatez de los drones en la constatación y seguimiento de la información suministrada por el sistema sería la clave de una tercera fase de este planteamiento de alerta temprana para incendios forestales, gracias a las posibilidades que ofrece su visión térmica o termográfica.

Inteligencia artificial

Con semejante capacidad de información, en la última fase es importante la capacidad y rapidez de análisis que aportan la inteligencia artificial y los ordenadores cuánticos. Se necesitan sistemas con una gran capacidad de almacenamiento, de proceso y de filtrado de la información, para separar e interpretar de forma correcta los datos realmente importantes.

Es ahora, en esta época del año, en la que los incendios nos han dado una pequeña tregua, cuando tenemos que analizar estas cuestiones estratégicas e importantes para preservar con seguridad la vida de personas y nuestro medio ambiente.

Tenemos que acostumbrarnos a las oportunidades que nos brinda la tecnología para hacer las cosas de manera diferente con el objeto de solucionar los problemas inherentes a nuestra vida. Debemos aplicar la célebre frase del gran Albert Einstein: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

Fotografía: La Región