Tecnología vs. tecnolujuria

tecnologia-blog-ferreiraHace muchos años escuché la palabra ‘tecnolujuria’ de un gran profesor de marketing del que tuve honor de ser alumno en un máster a principios de los años noventa.

Manolo Álvarez, experto en la comercialización de productos tecnológicos, lo explicaba de manera didáctica y contundente, como voy a intentar hacer ahora, aunque seguramente no lo haré como él ni de lejos. En cualquier caso, trataré de explicar la diferencia entre tecnología y ‘tecnolujuria’.

Pensemos para empezar en virtudes como ponerse a la altura de las circunstancias, cambiar los registros según las necesidades y los requerimientos del momento, o dar a cada cosa la importancia que se merece. Cuando te dedicas a dar soluciones tecnológicas para empresas, cada una de esas virtudes se convierten en fundamentales en el momento de buscar e implementar aplicaciones que resuelvan los problemas, mejoren los procesos y que, en definitiva, ayuden al empresario a conseguir aumentar la eficiencia, la calidad y la rentabilidad. En pocas palabras, hacer la empresa mas competitiva.

Una de las claves más importantes de todas las empresas que he fundado, siempre dentro del sector tecnológico, ha sido la de dar soluciones óptimas, pero ciñéndome a los requerimientos y necesidades de cada cliente.

Voy a explicar lo que quiero decir con un ejemplo práctico. Mi amigo y cliente Julio tiene una empresa de taxis en una región del noreste de España. La última vez que estuve con él le preguntaba por el criterio que utilizaba para adquirir una marca y modelo de coche determinado para su compañía de taxis.

Yo le decía que veía bastantes vehículos Toyota híbridos en el sector de los taxis y le preguntaba por la rentabilidadde este tipo de coches, a lo que me contestó: “Si el taxi es de un autónomo y es él mismo el que lo trabaja, es razonable que lo adquiera y lo disfrute a título personal. Pero cuando tienes una empresa, buscas la rentabilidad y es cuando eliges la marca y el modelo justo que te da el mejor vehículo, el más fiable y al mejor precio”.

En el mundo de las soluciones tecnológicas, la virtud está en darle a cada empresa la solución que verdaderamente necesita desde el punto de vista de la rentabilidad. La solución que le permita ser más competitivo pero con el mínimo coste posible.

Hay que dejar aparte las florituras o soluciones que no aportan un valor real al producto o servicio que ofrecen nuestros clientes.

Tecnología sí, pero cuando la solución que se presente o recomienda es excesivamente costosa y el retorno de la inversión se vislumbra tardío, no es tecnología, es ‘tecnolujuria’.

 

* Gracias Manolo por enseñarme tantas cosas y tan útiles. Recibe un abrazo allá donde estés (in memoriam de Manuel Álvarez, profesor de la Escuela de Negocios CaixaNova).