Mandamientos de un mundo seguro

La esperanza y la resistencia al cambio

Artículo original de José Antonio Ferreira, publicado en El Progreso el lunes 15 de noviembre de 2019

GRACIAS A LA ciencia y la tecnología vivimos más del doble que nuestros ancestros hace poco más de un siglo. Si lo comparamos con hace dos siglos, la esperanza de vida se ha multiplicado por tres o cuatro. Pero no solo se trata de longevidad, sino también de una calidad de vida infinitamente mejor. Los avances en el área médica hacen que un problema cardíaco sea resuelto en muy poco tiempo en la mayoría de los casos, cuando antes suponía una condena a pasar a mejor vida en un tiempo tasado.

Los 10 mandamientos tecnológicos para la seguridad pública y privada, y para situaciones de emergencia, son mi opinión personal sobre la filosofía a seguir en cualquier tipo de implantación tecnológica en el área de seguridad y emergencias.

1. Mejorarás la seguridad de las personas. Poco hay que decir sobre este mandamiento, ya que las personas siempre deben estar en el centro de cualquier implantación tecnológica. Mejorar su calidad de vida deberá ser siempre una máxima.

2. Analizarás los patrones de comportamiento. Este es el arte de sentarse a observar antes de ponerse manos a la obra.

3. Aumentarás la confianza de las personas. La confianza en materia de seguridad y emergencias lo es casi todo.

4. Medirás escrupulosamente los riesgos. Es fundamental para aplicar soluciones tecnológicas preventivas y reactivas.

5. Digitalizarás y sensorizarás todo lo que pueda ser medido. En un mundo digital y en pleno apogeo del internet de las Cosas, la capacidad de sensorizar nos aportará un valor añadido y diferenciador.

6. Analizarás exhaustivamente riesgos y peligros potenciales. La potencialidad de los riesgos es una de las cuestiones más importantes que tienen los técnicos en seguridad y emergencias, y el tecnologizador debe analizarlos conjuntamente.

7. Redundarás siempre los sistemas de seguridad. La redundancia de sistemas, algo tan escaso como necesario, seguramente provocado por la falta de presupuesto en muchos casos, es imprescindible para garantizar prestaciones tecnológicas casi con cualquier eventualidad.

8. Te regirás por el principio de prudencia. Como decía el refrán: es muy probable que la prudencia sea la virtud y la madre de todas las ciencias.

9. Jamás caerás en la ‘tecnolujuria’. Adaptarse a lo que verdaderamente se necesita sin caer en la lujuria tecnológica.

10. Más que nunca: Tecnologizarás para no morir. Organismos públicos y empresas deberán ser conscientes que toda tecnología que pueda salvar vidas debe implementarse. Es una cuestión de responsabilidad que no siempre tienen presente.